François-Marie Arouet, el gran Voltaire, vivió los últimos 20 años de su vida en Ferney, una comuna fronteriza con la ciudad de Ginebra.  Tras enemistarse con el rey Federico II de Prusia, con quien vivió entre 1750 y 1753, se vio obligado a abandonar el lugar y a radicarse en Ginebra, conocida por su espíritu de tolerancia.  Pero después de una corta temporada en Ginebra, sus ilusiones se desvanecen rápidamente, puesto que esta ciudad protestante censura sus obras y prohíbe el teatro, al que se dedica con pasión.
«Chez Voltaire: una visita al gran filósofo francés» En 1759, Voltaire adquiere la majestuosa finca en Ferney, que en ese momento es una «miserable aldea» rodeada de pantanos con apenas 200 habitantes. Y allí encuentra sosiego y seguridad:  „¿Hay algo más feliz que eso? Me encuentro entre Francia y Suiza sin depender de ninguno de los dos países.“
En 1759, Voltaire adquiere la majestuosa finca en Ferney, que en ese momento es una «miserable aldea» rodeada de pantanos con apenas 200 habitantes. Y allí encuentra sosiego y seguridad:  „¿Hay algo más feliz que eso? Me encuentro entre Francia y Suiza sin depender de ninguno de los dos países.“
En 1759, Voltaire adquiere la majestuosa finca en Ferney, que en ese momento es una «miserable aldea» rodeada de pantanos con apenas 200 habitantes. Y allí encuentra sosiego y seguridad:  „¿Hay algo más feliz que eso? Me encuentro entre Francia y Suiza sin depender de ninguno de los dos países.“
El contrato de compraventa del castillo se firma el 9 de febrero de 1759 a nombre de su sobrina, Madame Denis. Ya en 1758, Voltaire comienza las obras de construcción, para lo cual se dice que contrató los servicios del famoso arquitecto ginebrino Jean-Michel Billon. Sala conmemorativa
Una orientación defensiva ya no se ajustaba al espíritu de la época, por lo que mandó construir su residencia sobre las ruinas del antiguo castillo del siglo XII para convertirla en una «casa acogedora, rústica y confortable». Sala conmemorativa
El castillo, terminado en 1762, fue ampliado en 1765 por Léonard Racle, quien le añadió dos alas para poder acoger a las multitudes de visitantes que acudían a ver a Voltaire. En ese momento se derribaron las torres y las murallas medievales. Sala conmemorativa
En su calidad de señora del castillo, Madame Denis se encarga de la decoración y las recepciones. Voltaire planta árboles, cuida su huerto y busca inspiración bajo las ramas de sus carpes… Habitaciones de Madame Denis, sobrina y amante de Voltaire
Madame Denis, sobrina y compañera del filósofo desde 1744, es el eje central de su vida en Ferney. Desempeña el papel clave de ama de casa. La «vida interior» le corresponde exclusivamente a ella: el mobiliario, la decoración, la economía doméstica y la comodidad de los huéspedes procedentes de toda Europa. Habitaciones de Madame Denis, sobrina y amante de Voltaire
El salón de Madame Denis es también el de los invitados de Voltaire: d'Alembert, Condorcet, Madame de Genlis acuden en masa al filósofo para verlo, pero también para disfrutar de las obras interpretadas al clavicordio por la dama de Ferney. Habitaciones de Madame Denis, sobrina y amante de Voltaire
El dormitorio muestra la llamada «cama polaca», restaurada a su estado original, que le servía principalmente como estudio. El incansable Voltaire, considerado uno de los mayores epistolarios de su siglo (escribió unas 20 000 cartas), se quedaba despierto hasta altas horas de la noche en su cama para escribirlas. Cama de Voltaire
La correspondencia se organiza alrededor de su cama, con la ayuda de su sobrina, Madame Denis, y de su secretario personal, Jean-Louis Wagnière. Sobre su cama, el filósofo coloca deliberadamente el cuadro de la familia Calas, a cuya defensa se dedicó. De este modo, expresa públicamente los valores que le importan: la justicia y la tolerancia. Dormitorio de Voltaire
Tras la muerte de Voltaire, el dormitorio sigue siendo una parte importante de la «Visite à Ferney», una especie de peregrinación para sus admiradores. Su amigo, el marqués de Villette, organiza el culto póstumo al filósofo y le añade una serie de retratos de las personas con las que se relacionaba, así como un mausoleo honorífico destinado a conservar el corazón del filósofo. Su cama se convierte en una reliquia y los visitantes no dudan en llevarse trozos de la tela. Dormitorio de Voltaire
Tras la muerte de Voltaire, el dormitorio sigue siendo una parte importante de la «Visite à Ferney», una especie de peregrinación para sus admiradores. Su amigo, el marqués de Villette, organiza el culto póstumo al filósofo y le añade una serie de retratos de las personas con las que se relacionaba, así como un mausoleo honorífico destinado a conservar el corazón del filósofo. Su cama se convierte en una reliquia y los visitantes no dudan en llevarse trozos de la tela. Dormitorio de Voltaire
Voltaire es popular. Durante su vida y tras su muerte se realizaron numerosas representaciones de él. Busto al natural de François-Marie Arouet de Voltaire por el escultor François-Marie Poncet
En Ferney, en el castillo que él mismo reconstruyó, se reúnen esculturas, pinturas, grabados y «recuerdos» del siglo XVIII: medallones, bustos en miniatura y diversos objetos que regalaba a sus invitados. Sala ceremonial
La corona de laurel de Voltaire se refiere a la coronación del escritor el 30 de marzo de 1778 en el Théâtre-Français, un acontecimiento que simboliza el reconocimiento social de los artistas. Este gesto, inspirado en la tradición antigua, marcó una nueva etapa en la autonomía de los artistas frente al poder político y religioso. Escultura de las manos de Voltaire, realizada por el escultor Jean-Antoine Hudon, con la corona de laurel.
Diversas representaciones de Voltaire están expuestas por todo el castillo. Entre estas, un grabado de 1791  por el artista Jean Victor, que recrea el momento en que Voltaire fue coronado con laureles por Mademoiselle Clairon. Dormitorio de Voltaire
En 2021, el castillo Ferney recibió una obra que había albergado 250 años atrás: el autorretrato de la sobrina de Voltaire, Madame Dompièrre de Fontaine. Luego de recibir la pintura como obsequio de su sobrina, el famoso filósofo la colgó en su habitación. Así, la obra ha recuperado su lugar original tras haber sido adquirida por 8500 EUR en subasta por el Centro de Monumentos Nacionales, entidad propietaria del castillo.  Autorretrato de Madame Dompièrre de Fontaine
Palacio de Voltaire
En este castillo, Voltaire escribió su Tratado sobre la tolerancia. El libro fue finalizado en enero de 1763 e impreso por los hermanos Cramer en Ginebra. Después de que se distribuyeron copias a destinatarios seleccionados, como Madame de Pompadour, ministros franceses y algunos príncipes alemanes, comenzó a distribuirse en octubre de 1763 y fue rápidamente censurado. En 1766 el libro fue incluido por la Iglesia católica en el Índice de Libros Prohibidos.
La casa del jardinero de Voltaire
La estatua de Virginia
Jardines del palacio de Voltaire

Chez Voltaire

Ferney, Frankreich 2025

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Chez Voltaire

Ferney, Francia 2025