Las olas

La Habana, 1993

 

«El sol no había salido aún y era imposible distinguir el cielo del mar, si se exceptúa la ligera ondulación del agua, como cuando se arruga un paño. De manera gradual, mientras el cielo se aclaraba, una línea oscura se instaló en el horizonte, dividiéndolo, y el paño gris se llenó de gruesas pinceladas que, una tras otra, se movieron, sucesivas, bajo la superficie, persiguiéndose en perpetua agitación.»

«Las olas», primer párrafo. Virginia Woolf, 1931

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Die Wellen

Havanna, 1993